Suiza/ Medio ambiente: más de 200 toneladas de microplásticos al año en el territorio suizo
Según un estudio, cada año llegan 219 toneladas de microplásticos a los suelos y las aguas de Suiza. El PET es el material que los investigadores identifican con mayor frecuencia.
Según un estudio de la Empa, la Eawag y Agroscope, cada año llegan 219 toneladas de microplásticos a los suelos y las aguas suizas transportadas por el aire. Aproximadamente el 40 % de estas partículas acaba en tierras agrícolas, lagos y ríos.
Por primera vez, un equipo de investigadores ha cuantificado este fenómeno de forma sistemática, según ha informado este jueves el Laboratorio Federal de Ensayo de Materiales e Investigación (Empa). Con el apoyo de la Oficina Federal de Medio Ambiente (OFEV), recogieron muestras durante un año en cinco emplazamientos: Zúrich, Dübendorf, Magadino, Payerne y Chaumont.
El PET y los envases, a la cabeza
Al extrapolar sus mediciones a todo el territorio suizo situado por debajo de los 2.000 m de altitud, los científicos han calculado que el volumen de microplásticos que se deposita en el país alcanza las 219 toneladas. De esta cantidad, 78 toneladas acaban directamente en las tierras agrícolas y unas diez toneladas en los lagos y cursos de agua.
En un entorno puramente urbano, en Zúrich, los investigadores midieron 881 partículas de microplástico por metro cuadrado y por día. En los otros cuatro emplazamientos, la cantidad era entre 249 y 331 partículas menor.
Entre los microplásticos recogidos, los materiales sintéticos identificados con mayor frecuencia son el polietileno tereftalato (PET), con un 31 %, el polietileno (PE: 26 %) y el polipropileno (PP: 21 %).
El PET se utiliza, como es sabido, en botellas de bebidas, pero también se encuentra en las fibras de poliéster de los textiles. El PE y el PP se emplean sobre todo en envases, láminas de plástico, recipientes y productos de uso cotidiano.
Consecuencias poco claras para la salud
Sin embargo, de entre todas las partículas atmosféricas —como el polvo del desierto, el hollín, los residuos de combustión o las partículas biológicas—, los microplásticos solo representan una proporción muy pequeña: entre el 0,02 % y el 0,12 %. No obstante, su depósito constante en grandes superficies acumula cantidades considerables que no se degradan, o lo hacen muy lentamente. Las consecuencias de los microplásticos para el medio ambiente y la salud aún no están claramente establecidas.
«Pero, de acuerdo con el principio de precaución, deberíamos evitar tirar residuos, utilizar plásticos solo cuando sea necesario y cerrar los ciclos de los materiales en la medida de lo posible», opina Christoph Hüglin, investigador de la Empa y director del estudio, citado en el comunicado.
Fuente: www.lenouvelliste.ch/


