Burkina Faso/Día Mundial de la Ayuda Humanitaria 2026: 120 plantones plantados en Tanghin
Con motivo del Día Mundial de la Ayuda Humanitaria, que se celebra cada 19 de agosto, la comunidad humanitaria de Burkina Faso, en colaboración con el Ministerio de Solidaridad, organizó una jornada de reforestación en la zona de cultivo de hortalizas de Tanghin. La iniciativa ha permitido plantar 120 árboles frutales y medicinales. Más allá de su carácter medioambiental, esta actividad pretende ser un símbolo de solidaridad y resiliencia frente a los múltiples retos a los que se enfrentan las poblaciones.
En su intervención en este acto, el representante del coordinador residente del sistema de las Naciones Unidas y coordinador humanitario en Burkina Faso, Ernest Mushekuru, destacó la importancia de esta iniciativa. En su opinión, la acción humanitaria no debe limitarse a la respuesta ante situaciones de emergencia. «Al plantar estos árboles, realizamos un gesto sencillo, pero lleno de significado. Al igual que la acción humanitaria, un árbol necesita atención, tiempo, perseverancia y un compromiso colectivo para crecer y dar sus frutos. Representa la esperanza, la resiliencia y nuestra confianza en el futuro», señaló. Según él, esta iniciativa refleja la importancia del vínculo entre la acción humanitaria, la recuperación y el desarrollo.
«La iniciativa de hoy es, en definitiva, testimonio de una convicción compartida: ningún actor puede, por sí solo, hacer frente a todos los retos humanitarios a los que nos enfrentamos. Los resultados que obtenemos son fruto de alianzas sólidas, de la confianza mutua y de la complementariedad de los esfuerzos. Con motivo de este Día Mundial de la Ayuda Humanitaria, renovemos, pues, nuestro compromiso de continuar nuestra labor junto a las comunidades afectadas para que puedan no solo hacer frente a las dificultades actuales, sino también construir un futuro más resiliente, más sostenible y más próspero», subrayó el Sr. Mushekuru. Concluyó rindiendo homenaje a los agentes de primera línea, en particular a los trabajadores sociales, las ONG nacionales, las asociaciones comunitarias, los líderes locales y los voluntarios, por la labor que realizan para prestar asistencia a las personas vulnerables.
Para el comandante Michael Nitiema, representante del ministro responsable de la solidaridad, en un país como Burkina Faso, que se enfrenta a los efectos del cambio climático y a la fragilidad de los ecosistemas, el árbol simboliza la vida, la resiliencia y la capacidad de preparar el futuro. «Plantar un árbol es actuar hoy para proteger el mañana. Nuestra acción humanitaria debe ir más allá de la emergencia. Debe contribuir a restablecer los medios de subsistencia, proteger a las comunidades, preservar los recursos y crear las condiciones para una recuperación sostenible. Nuestra responsabilidad colectiva es ahora ir más allá, velando por que cada intervención contribuya progresivamente a que las poblaciones sean más fuertes, más autónomas y estén mejor preparadas para afrontar futuras crisis», subrayó.
Reiteró el agradecimiento del Gobierno a todos los agentes humanitarios que colaboran con la acción del Estado en favor de las poblaciones afectadas. Les invitó a proseguir sus esfuerzos respetando las prioridades nacionales y en consonancia con la visión que defiende el Gobierno.
Salamata Koanda, beneficiaria del recinto, ya vislumbra las ventajas que estos árboles podrán aportar en los próximos años. «Dentro de dos años, gracias a estos árboles, tendremos sombra en nuestro asentamiento. Eso nos permitirá descansar allí y disfrutar de aire fresco», explica. También se alegra de la presencia de árboles frutales. Estos deberían permitir a los productores y a sus familias disfrutar de fruta, especialmente a los niños. Para ella, la reforestación constituye, por tanto, tanto una acción en favor del medio ambiente como una oportunidad para mejorar las condiciones de vida de las personas que acuden a diario a este lugar.
A través de esta actividad, la comunidad humanitaria pretende recordar que la solidaridad no se limita a la ayuda en tiempos de crisis. También pasa por la protección del medio ambiente, el fortalecimiento de las capacidades de las poblaciones y la construcción de soluciones sostenibles para las generaciones futuras.
Fuente:://lefaso.net/


