Congo/ Proyecto PSIPJ: 2 256 jóvenes reciben sus certificados de finalización de la formación
La ministra de Asuntos Sociales y Acción Humanitaria, Lydie Pongault, presidió el 29 de julio, en la sede del Registro Social Único, en Brazzaville, la ceremonia de entrega de los certificados de finalización de la formación a los jóvenes formados en el marco del proyecto «Protección social e inclusión productiva de los jóvenes» (PSIPJ).
La primera promoción, compuesta por 2 256 jóvenes de entre 18 y 35 años procedentes de las ciudades de Brazzaville, Pointe-Noire, Dolisie y Ouesso, recibió formación en veintidós oficios con buenas perspectivas de futuro, que abarcaban los sectores de la agricultura, los servicios, la construcción y la industria. La formación se impartió durante un periodo de entre seis y nueve meses en centros públicos y privados, así como por parte de maestros artesanos cualificados, de acuerdo con el enfoque basado en competencias que da prioridad a la práctica profesional.
En presencia de su homólogo de Educación Técnica y Profesional, cuyo departamento supervisó la orientación pedagógica, la ministra de Asuntos Sociales y Acción Humanitaria elogió la sinergia gubernamental que ha hecho posible esta formación. Hizo hincapié en distinguir la protección social no contributiva, promovida por el Gobierno, de la mera asistencia. Según Lydie Pongault, este enfoque es «una inversión en la dignidad humana, una palanca para la inclusión productiva y un instrumento de transformación económica y social». Ilustró sus palabras recordando que los 2 256 certificados entregados no son meros documentos administrativos, sino «el pasaporte hacia el futuro profesional y el reconocimiento oficial del mérito y las competencias» adquiridas tras un recorrido exigente.
Dirigiéndose directamente a los jóvenes, la ministra les instó a convertir este certificado en «el punto de partida de una nueva vida», animándoles a ser ambiciosos, rigurosos y ejemplares. Les confió la gran responsabilidad de poner sus conocimientos al servicio de sus familias, sus comunidades y la nación, presentándolos como «los dignos embajadores del Congo del mañana».
Por otra parte, Lydie Pongault anunció, en nombre del Gobierno, la próxima puesta en marcha de una segunda promoción, lo que refleja «la firme voluntad del Gobierno de perpetuar y ampliar esta dinámica de inclusión productiva». Reafirmó su gratitud hacia el Banco Mundial, socio estratégico de este proyecto.
El coordinador del PSIPJ, Antoine Regis Ngakeni, repasó las etapas clave del proceso, desde la selección de los beneficiarios hasta la evaluación certificativa. Destacó la particularidad de estas formaciones, basadas en «la práctica y la inmersión profesional en las empresas» , de acuerdo con el enfoque por competencias que ya ha sido probado con éxito por el Ministerio de Enseñanza Técnica.
Antoine Regis Ngakeni elogió la implicación de todos los agentes, en particular una veintena de centros de formación públicos y privados, varios cientos de maestros artesanos, seis organizaciones federativas, unos cincuenta miembros del personal de seguimiento técnico-pedagógico y una veintena de puntos focales. Destacó que la formación ha sido sufragada íntegramente por el Gobierno, incluidos los gastos de transporte y alimentación, así como el suministro de equipos de protección individual y un seguro de seguridad en el trabajo.
El coordinador del PSIPJ insistió, además, en el carácter decisivo de esta etapa, que «conduce a la autonomía financiera y confiere dignidad en la sociedad». Recordó que el proyecto no se detiene aquí y que está previsto un acompañamiento posterior a la formación de seis meses, que incluye una subvención no reembolsable y apoyo para la elaboración de planes de negocio, con el fin de facilitar la incorporación de los jóvenes al mercado laboral.
Cabe recordar que este proyecto, puesto en marcha en abril de 2024 con una duración de tres años, cuenta con una financiación de 133 millones de dólares del Banco Mundial. Su objetivo es proporcionar ayuda de emergencia a los hogares afectados por la crisis de la COVID-19 y ampliar el acceso a las redes de protección social, con un objetivo global de 5 000 jóvenes formados de aquí a 2027.
Fuente: www.adiac-congo.com/


