Francia/31 vecinos de Plomelin regresan de un viaje a Alemania con motivo del 60.º aniversario del comité de hermanamiento
Hace unos días, treinta y un vecinos de Plomelin regresaron de su viaje a Alemania. Fueron recibidos por los habitantes de Betziesdorf, un barrio de Kirchhain (Alemania), con motivo del 60.º aniversario del hermanamiento con esta localidad del Finistère.
Con motivo de este 60.º aniversario, se entregó a la localidad alemana una placa conmemorativa realizada por el taller Charles-Robert, de Pluguffan, en presencia de numerosas autoridades, entre ellas el alcalde de Kirchhain, un diputado del Bundestag y un representante del Landtag. Durante esta estancia, los voluntarios de Plomelin asistieron a varias celebraciones, entre ellas la fiesta del pueblo alemán, que se adelantó para la ocasión.
Nació en un pupitre de colegio
El 22 de enero de 1963, Konrad Adenauer y Charles de Gaulle firmaron el Tratado del Elíseo, sentando las bases de la amistad franco-alemana y favoreciendo la creación de numerosos comités de hermanamiento, entre ellos el de Plomelin y Betziesdorf, creado ya en 1966. En 1971, tras la reforma municipal alemana, pasó a llamarse Plomelin-Kirchhain/Betziesdorf.
El entonces alcalde de Plomelin, Robert Omnes, deseaba un hermanamiento con una ciudad alemana para que «los jóvenes se conocieran y así dejaran de querer matarse unos a otros». Su amigo Jean-Michel Le Viol, presidente del círculo bretón Eostiged ar Stangala, fue el intermediario. Cuando el círculo tenía previsto actuar en Marburgo, invitó a Robert Omnes a acompañarle y le presentó a un profesor de Betziesdorf que podría estar interesado en este acercamiento.
Así nació el hermanamiento en un banco de una escuela alemana, donde Robert Omnes, Karl Kesper, director de la escuela, y Alfred Pletsch, profesor francófono, establecieron vínculos duraderos entre los dos pueblos. Dominique Le Roux, presidente del comité de hermanamiento, recuerda que estos lazos han ido más allá de la amistad, ya que desde entonces se han celebrado tres bodas franco-alemanas. Y desde hace 60 años, la amistad nunca se ha roto.
Fuente: letelegramme


