Vietnam apuesta por los recursos humanos en el ámbito de las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) para acelerar su desarrollo tecnológico
Vietnam está apostando actualmente por una estrategia de desarrollo de recursos humanos de alta calidad en los sectores STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas). El objetivo es formar una mano de obra cualificada en ámbitos clave, con el fin de que el país pueda avanzar rápidamente en tecnologías punteras, en particular en el ámbito de los semiconductores y las tecnologías cuánticas.
Según el profesor asociado y doctor Phan Thanh Binh, antiguo presidente de la Comisión de Cultura, Educación, Juventud, Adolescentes y Niños de la Asamblea Nacional, la cuarta revolución industrial se sustenta en tecnologías estratégicas como la inteligencia artificial, los semiconductores, las biotecnologías avanzadas, los nuevos materiales, las nuevas energías, las tecnologías cuánticas y las tecnologías digitales de nueva generación.
En cierto modo, estas tecnologías estratégicas representan una evolución de nivel superior de los cuatro sectores tecnológicos clave seleccionados por Vietnam hace más de 20 años: la informática, la biotecnología, las tecnologías de materiales y la mecánica y automatización.
Así, la informática ha evolucionado hacia la inteligencia artificial (IA), el Big Data, la computación en la nube y las tecnologías cuánticas; la mecánica y la automatización se han transformado en robótica y producción inteligente; las tecnologías de materiales se han ampliado a los materiales avanzados y los nanomateriales; por último, la biotecnología ha evolucionado hacia las tecnologías genéticas y celulares.
El profesor asociado y doctor Phan Thanh Binh considera que Vietnam se encuentra actualmente entre los países con una buena capacidad para adoptar y aplicar tecnologías, y que está pasando progresivamente a formar parte del grupo de naciones innovadoras. Sin embargo, los principales obstáculos residen en la capacidad de investigación, el dominio de las tecnologías básicas, la transferencia de los resultados de la investigación a la producción, la calidad del ecosistema de innovación y los recursos humanos de alto nivel.
Afirma que, para resolver este problema, es necesario cambiar de mentalidad, pasando de la mera formación de mano de obra a la construcción de una verdadera capacidad nacional. Para ello, conviene promover la educación STEM desde la escuela, con el fin de formar desde temprana edad el espíritu científico de los alumnos.
Además, hay que reestructurar el sistema educativo haciendo hincapié en las matemáticas, la física, la química y la informática, que son los fundamentos indispensables de la IA y los semiconductores. Los recursos humanos deben desarrollarse en varios niveles, desde técnicos hasta ingenieros de diseño, investigadores y gestores, al tiempo que se construye un ecosistema que vincule al Estado, la escuela y la empresa, capaz de atraer a expertos nacionales e internacionales.
Vincular estrechamente la formación con la práctica
El profesor asociado Trân Lê Quân, rector de la Universidad de Ciencias Naturales (Universidad Nacional de Ciudad Ho Chi Minh), señala que su institución está aplicando una estrategia global que abarca desde los planes de estudios hasta el desarrollo de infraestructuras para las tecnologías emergentes.
Además de sus laboratorios, centros de investigación y equipamiento de vanguardia en ámbitos como los semiconductores, los materiales avanzados, la inteligencia artificial, la ciencia de datos, las biotecnologías y las tecnologías cuánticas, la universidad refuerza su cooperación con las empresas para desarrollar laboratorios estrechamente vinculados a la producción. Este modelo permite a los estudiantes acceder a tecnologías y a un entorno de trabajo cercanos a la realidad industrial, al tiempo que ofrece al profesorado y al alumnado más oportunidades de llevar a cabo investigaciones aplicadas que respondan a las necesidades concretas de las empresas.
Por su parte, la Universidad Tecnológica de Ciudad Ho Chi Minh da prioridad a una formación estrechamente vinculada a la práctica. Los estudiantes participan en proyectos, realizan trabajos de diseño, llevan a cabo prácticas en empresas y toman parte en actividades tecnológicas concretas. Además, la universidad desarrolla programas interdisciplinares para responder a las necesidades de los nuevos sectores científicos.
Para garantizar la calidad de la formación, el profesor asociado y doctor Bùi Hoài Thang, responsable de la Oficina de Formación de la universidad, señala que los programas se actualizan periódicamente de acuerdo con los estándares internacionales.
La universidad también intensifica su cooperación con los principales grupos tecnológicos para elaborar los contenidos formativos, organizar prácticas especializadas y proyectos aplicados, ofreciendo así a los estudiantes una inmersión temprana en el mundo profesional y acceso a las tecnologías más recientes del sector.
La universidad presta asimismo especial atención al desarrollo de las competencias profesionales de los estudiantes, sus capacidades de investigación e innovación, su aptitud para desenvolverse en un entorno multicultural, su dominio de las lenguas extranjeras y su capacidad para adaptarse a la rápida evolución de las tecnologías.
Fuente: lecourrier.vn/


